Historia del Bingo

Los orígenes absolutos del Bingo data de hace bastantes siglos en Italia 1530, donde individuos participaron en un estilo de juego de lotería llamado, ´´Lo Giuoco del Lotto D´Italia´´, el cual es aún jugado hoy en día en el país cada Sábado. El juego fue introducido a la nobleza francesa a finales de 1770, donde fue simplemente llamado ¨Le Lotto¨. Sin embargo, en este artículo, nos enfocaremos mas en los orígenes del fantástico juego que es conocido hoy en día como -¨Bingo!¨.

Todo empezó en una pequeña feria a las afueras de Atlanta, Georgia en 1929. Una compañía de juguetes de Nueva Cork con el nombre de Edwin Lowe fue persiguiendo la atención del público hasta que llegó a una de las tiendas más grandes de la feria. Al entrar, Lowe descubrió una gran cantidad de gente sentada jugando en mesas un juego llamado ¨Beano¨.

El juego fue jugado con cada jugador usando frijoles secos para cubrir los números pintados en una tarjeta de Beano. La carta de Beano tenía 25 cuadros en un patrón de 5×5, con un número al azar de entre 1 y 75 en cada cuadro. Al frente de la tienda había un hombre dibujando discos numerados de una caja de cigarros. Este hombre llamaría cualquier número del disco y los jugadores llenarían sus tarjetas según los números escogidos.

El Beano duró toda la noche con un gran número de participantes aún jugando. Finalmente, alrededor de las 2-3am, el hombre que dirigía el evento le dijo a todos los presentes que por favor se fueran a sus casas- el juego terminó. A pesar de su malestar y y sin dar ningún argumento más los jugadores finalmente se fueron.

Edwin Lowe quedó impresionado con la emoción acogedora del juego. El tomó la idea al regresar a Nueva Cork, desarrollando su propia tarjeta de Beano con discos numerados. Para probar la efectividad de la idea, Lowe invitó a un grupo de amigos para jugar Beano. Fue un suceso masivo. No solamente sus amigos disfrutaron enormemente del juego, uno de ellos, se llenó con alegría excesiva al completar una línea simple de la tarjeta, saltó y gritó ¨Bingo¨ por accidente, en vez de Beano- y así, nació el Bingo.

Edwin Lowe necesitó más materiales antes de que pudiera poner al mercado su juego llamado ¨Lowe´s Bingo¨. El contrató a Carl Leffler, un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia, para diseñar 6.000 tarjetas de Bingo, cada una con un único patrón de números. En 1930, Leffler había completado la tarea, dándole a Lowe 6.000 tarjetas de Bingo sin repeticiones. No está probado, pero se cree que después de completar el trabajo, el profesor Leffler quedó loco.

Edwin puso su nuevo juego, Lowe´s Biongo, en el mercado y fue un éxito instantáneo. Muchos competidores desearon haber tirado al mercado el juego también, pagándole a Lowe $1 al año por usar el nombre ¨Bingo¨.
En 1940, un pastor tuvo la brillante idea de incrementar sus fondos de su organización al ofrecer juegos de Bingo a su congregación. A partir de este momento un efecto increíble que resultó ser, es todavía encontrado en cantidades masivas hoy en día- el uso del Bingo para incrementar los eventos caritativos.